Branding & Positioning
Una marca tiene una cara visible (su logotipo, su merchandising, sus anuncios) y una cara invisible (su línea de acción, su propósito, sus principios). No disponer de un trabajo de branding estratégico es el fallo más común que nos conduce a incoherencias y posicionamientos planos. Para que podamos construir un proyecto de branding estratégico necesitamos las llaves de todas las puertas de una empresa. Es la única manera de poder encontrar el eje principal sobre el que articular toda la maquinaria de una marca. El proceso arranca con una fase de investigación profunda, afectando a todas las áreas de una marca, sea nueva o establecida; también investigamos de forma externa, reuniendo información de valor sobre el sector, sobre la competencia, sobre el público al que nos dirigimos, tendencias de consumo, etc. Con un análisis completo ya tenemos los cimientos para empezar a construir unos territorios de marca, unos valores propios, una misión y un propósito, entre otros ingredientes. Sin ellos es imposible llegar a una frase de marca (‘tagline’) relevante, a una identidad verbal que afecte al mensaje y al estilo o a una identidad visual que concrete la representación de la marca y sus códigos visuales.
